Siendo el agua la molécula de mayor abundancia en los seres vivos, ésta cumple con diversas funciones vitales en el organismo, tales como las reacciones bioquímicas, aporte de minerales y su contribución a la digestión de los alimentos, entre otras cosas.
El mecanismo de la sed es tan débil que con frecuencia el 37 por ciento de los seres humanos lo confunde con hambre.
Aún una deshidratación imperceptible retardará el metabolismo tanto como un 3 por ciento. Un descenso de tan sólo un 2 por ciento del agua en el cuerpo puede causar pérdida momentánea de memoria, dificultad con las matemáticas básicas y problemas al enfocar la vista sobre una pantalla de computadora o sobre una página impresa.
El beber la cantidad apropiada de agua al día disminuye el riesgo de cáncer de colon en un 45 por ciento, además de rebajar el riesgo de cáncer de mama en un 79 por ciento y reducir a la mitad las probabilidades de desarrollar cáncer de vejiga.
De acuerdo con otros expertos, esto no es opcional, es obligatorio, si en realidad queremos que nuestro cerebro funcione de una manera óptima.
El 90 por ciento del volumen de nuestro cerebro está compuesto por agua y es el principal vehículo de las transmisiones electroquímicas.
Pero, ¿cuál es la cantidad de agua que cada persona debe beber?, los especialistas tienen una formula ideal para saber la cantidad de agua que cada persona debe beber diariamente, siendo ésta la mitad de su peso en onzas.
En otras palabras, si su peso es de 120 libras, debería beber una cantidad mínima de 60 onzas al día.
Las personas normalmente NO beben tal cantidad, para evitarse la molestia de tener que orinar seguido.
Si el color de su orina NO es de un amarillo muy pálido o mejor aún, sin color, no estás bebiendo suficiente agua (esto no se aplica si estas tomando vitaminas que producen un natural color amarillo).
Si bien es cierto que la cantidad de agua que la persona ingiere es importante, la calidad del agua también es igualmente importante.
Muchos de nosotros bebemos agua embotellada porque no confiamos en la pureza del agua municipal, pero no nos detenemos a pensar que el agua embotellada que estamos bebiendo tal vez fue filtrada hace mucho tiempo atrás y los cambios de temperatura por la que esa agua pasa provocan la desintegración del plástico en la que está, o tal vez ayudan a las bacterias que se han podido establecer en ella.
Hoy en la actualidad existen muchos sistemas de filtración de agua en el mercado y todos prometen más o menos lo mismo: remover los sedimentos, minerales, y posibles ingredientes dañinos del agua que usted consume.
Pero si el propósito de un sistema de agua fuera sólo quitar impurezas, entonces bastaría con beber agua destilada, lo cual no es conveniente porque el agua que es saludable, es mucho más que sólo hidrógeno y oxígeno.
Por lo tanto, es importante elegir agua de buena calidad para beber, que beneficiara su vida y salud.
En nuestra próxima edición estaremos comparando los diferentes sistemas de purificación de agua que están disponibles en el mercado actualmente.
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